Sufrimiento para ver de cerca los cuartos

hace 4 años 126
Shandy Barbosa, en un lanzamiento contra Japón. efeShandy Barbosa, en un lanzamiento contra Japón. efeefe

Una España sufriente supo agarrar una victoria clave para quedarse a un paso de los cuartos del Mundial. Incómoda, irregular y otra vez atrapada por las pérdidas. El ataque de la selección no dejó muchas señales positivas en cuanto perdió el hilo en el minuto 10. La noche resultó un dolor para las Guerreras, pero en la secuencia de errores en que se convirtió la segunda parte fueron capaces de salir victoriosas. Este viernes, contra Croacia (20.30, Tdp), dispondrán de la primera oportunidad de atar la clasificación para la fase final de Granollers.

En medio del atasco, España sí tuvo la capacidad de ajustarse atrás, de volver a tener las paradas de Silvia Navarro (32% de acierto con 11 intervenciones) y de encontrar algunas vías en ataque, sobre todo, con una actriz secundaria como Maitane Etxeberria. La extremo vasca, a la sombra de la capitana Carmen Martín, se apuntó cuatro tantos en la segunda mitad decisivos para desahogar a las anfitrionas. El lazo se lo puso Shandy Barbosa (cinco dianas). Las asiáticas, consumidas por una catarata de errores, solo les quedó hacer la goma con los goles de Matsumoto y Aizawa (siete ambas).

Diez minutos le duró la buena letra a España. Las muchachas de Prades aceptaron gustosas el juego de vértigo de las japonesas y, en ese duelo a toda mecha, empezaron ganando las Guerreras. Con Alicia Fernández a los mandos, la selección encontraba fácil las soluciones. Y, si la cosa se atascaba un poco, en el pivote Kaba Gassama percutía sin problemas haciendo valer su poderoso físico ante la ligereza nipona. 8-4 con un gol suyo. El círculo se cerraba al otro lado de la cancha, con una Silvia Navarro que continuaba donde lo dejó el lunes contra Austria: parando.

Todo rodaba sin grandes problemas. Hasta que la máquina se paró demasiado pronto y no tardaron en aparecer las pérdidas, el gran chivato de cuando las cosas se tuercen. La fluidez en ataque se perdió pese a la llamada del seleccionador a la calma y Japón encontró un puñal. Hikaru Matsumoto, desde el extremo izquierdo, resultó indescifrable para la defensa española. Hasta ayer apenas había metido uno y España no encontró la forma de pararla. Los balones llegaban fácil a su posición y el acierto era absoluto. Seis tantos sin fallo hasta el descanso. Del 8-4 en el minuto 11 se pasó al 9-10 en el 19. En ese cambio de paisaje, lo más que consiguió la selección fue estabilizar el choque.

El intermedio devolvió un choque repleto de errores. Quien menos cometió, España, fue la que se atrapó el triunfo. Pudo romper el duelo en varias ocasiones (19-16 en el minuto 39 y 25-21 en el 53), pero no lo logró hasta que Shandy Barbosa acertó con un lanzamiento a falta de dos minutos. Una hora y media de sufrimiento para acabar con una sonrisa ya cerca de cuartos.

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