Abres los ojos, revisas tu teléfono y te das cuenta de algo insólito: falta un minuto para que suene la alarma despertadora. ¿Cómo es posible?
Aunque parezca una coincidencia, este fenómeno suele ser una respuesta natural del organismo. Según expertos, tu cuerpo es capaz de aprender a anticipar el momento de despertar cuando mantiene horarios de sueño relativamente estables.
No, no tienes un “sexto sentido”, tampoco es un trauma ni eres sonámbulo. La explicación científica clave está en el reloj biológico de tu organismo y los mecanismos que preparan al cuerpo para comenzar un nuevo día, asegura el portal médico CinfaSalud.
Lee también: Cuál es la peor pesadilla que puede experimentar un ser humano, según expertos
El reloj interno anticipa la hora de despertar
El principal responsable de este fenómeno es el ritmo circadiano, el sistema que regula los ciclos de sueño y vigilia durante aproximadamente 24 horas. Cuando una persona se acuesta y se levanta a la misma hora de forma habitual, el cerebro aprende ese patrón y comienza a prepararse para el despertar antes de que suene la alarma.
¿Pero puede ser tan preciso? Sí, es posible porque cuando tu organismo se programa, gracias al hábito, tu cuerpo incrementa gradualmente la producción de hormonas como el cortisol, relacionada con el estado de alerta, cuando siente que se acerca el momento.
Este aumento ayuda a que el cuerpo abandone el sueño de forma progresiva, por lo que es posible abrir los ojos justo antes de que el despertador interrumpa el descanso. Pero ojo, tu organismo no trabaja con horas del reloj, sino con ciclos.
En ese sentido, despertar unos instantes antes de la alarma suele indicar que el reloj biológico está funcionando de manera sincronizada con la rutina diaria.
La ansiedad también puede influir
No todas las ocasiones tienen la misma explicación. El estrés o la preocupación por llegar tarde al trabajo, a una cita o a un examen también pueden provocar un despertar anticipado.
Cuando existe ansiedad por no quedarse dormido, el organismo puede liberar mayores cantidades de adrenalina y cortisol durante las últimas horas de la noche. Esto hace que te despiertes no justo antes, sino varias horas previas, lo cual deja de ser sano.
Al haber ansiedad entras en un estado de vigilancia que facilita despertarse antes. La diferencia es que aquí tu reloj biológico se vio forzado por la acumulación de cortisol, producto de los síntomas de ansiedad.
Te puede interesar:
· ¿Tu mente imagina accidentes y tragedias? No estás solo y tiene una explicación
· Cómo dormir fresco en verano y sin abusar del aire acondicionado
· Por qué algunas personas lloran al discutir, según la psicología

hace 1 semana
71








Spanish