Marc Vicente (InPost Iberia): “El estrés no significa tener mucho trabajo, sino poco control”

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El estajanovismo de Marc Vicente (Igualada, Barcelona, 44 años) es solo comparable a su obsesión por la planificación, hasta el punto en que su calendario define lo que ha de hacer con intervalos de 20 minutos. Dirige InPost Iberia, una compañía logística con sede en Polonia que en España tiene unos 800 empleados.

Pregunta. ¿Qué estudió?

Respuesta. Turismo. Tuve la suerte de que lo hice en ese momento de la burbuja puntocom y la revolución del comercio electrónico. Me ofrecieron un puesto de becario en una agencia de viajes que resultó ser Lasminute.com, una de las primeras que se digitalizó.

P. ¿Ha visto mucho mundo?

R. Estuve seis años en Londres, luego en EEUU, República Checa, Alemania, en periodos intermitentes en Japón, Francia… lo que empezó como una pequeña aventura se transformó en un estilo de vida nómada. He cambiado de país, de media, cada tres años, al principio solo y ahora con dos niños y mi esposa. Hace un año y cuatro meses volvimos a Barcelona, cada vez cuesta más cambiar por los niños (tiene un niño de 11 y una niña de 7). El mayor, cuando tenía ocho años ya había vivido en 4 países.

P. ¿Cómo vivió el Brexit como expatriado?

R. Nos mudamos por segunda vez a Reino Unido después del Brexit, en la fase de implementación de medidas. Mi puesto requería visado, tuve que sacar la skilled workers visa, un proceso de mucho papeleo con un examen de inglés complicado que se hace en un centro de Madrid. Una vez allí, noté que la libra no es lo que era, y percibí una sociedad polarizada. Una Londres donde la gente está resignada y entristecida y zonas menos urbanas que tenían una idea determinada del Brexit y que ahora se sienten decepcionados y un poco engañados.

P. ¿Cuánto tiempo libre tiene?

R. Prácticamente, a nivel mental trabajo todo el tiempo. Debo hacer unas 12-13 horas al día entre semana, dos o tres los fines de semana. El 90% de mi tiempo es profesional, lo hago como elección, porque lo disfruto. Del 10% restante, el 9% lo dedico a la familia y los amigos, y un 1% a veces consigo dedicarlo a mí mismo. Lucho para conseguir un poco más de tiempo para mí.

P. En España vamos a por la jornada de 35 horas, está usted muy lejos...

R. Si, pero tengo que reconocer que no siento que esté trabajando, hago lo que me gusta.

P. ¿No se arrepentirá en el futuro de trabajar tanto?

R. Probablemente me arrepentiré en ciertas cosas, pero no me arrepentiré de haber dedicado mi energía a lo que me apasiona y a intentar generar un buen ejemplo para mis hijos. Para conseguir las cosas que he conseguido, a mí solo me ha funcionado trabajar duro. Si algo quiero que ellos conozcan es la disciplina del esfuerzo, que es necesaria para conseguir cualquier cosa que quieras en la vida.

P. ¿Qué aficiones tiene?

R. Soy un gran amante de la música, toco la guitarra asiduamente. Me permite aislarme mentalmente. Toco de todo, desde Metálica a un buen blues. Me gusta la lectura y escucho podcast.

P. ¿Qué tipo de contenidos suele escuchar?

R. Canales sobre economía, temas de crecimiento, aprendizaje, liderazgo… hay varios canales que me encantan sobre historias de compañías, entrevistas con líderes que admiro. Para desconectar escucho historias de true crime cuando paseo con la perra.

P. ¿Viaja por placer?

R. Solemos veranear en el sur. Aunque soy catalán en el fondo soy andaluz, me encanta Andalucía. Tengo la certeza de que algún día acabaré en Andalucía. Esté donde esté en el mundo Andalucía siempre es el sitio donde voy y creo que, de lo que yo conozco, es donde se mejor se vive en España.

P. ¿Cómo lleva el estrés?

R. Bien, tengo una muy buena relación con él. No sufro de estés con demasiada frecuencia. Para mí no aflora por tener mucho trabajo, sino por poco control. Lo domino dedicando mucho tiempo a la planificación, mucho más de lo que la gente se imagina. Soy enfermizo hasta puntos absurdos, tengo un calendario donde planifico casi cada 20 minutos lo que hago cada día. Y eso, que obviamente no siempre cumplo, me permite tener control sobre el estrés.

(En este punto enseña el calendario, donde anota desde cuándo se levanta a cuánto tiempo dedica a tomar un café).

P. Dígame un defecto.

R. Tengo que elegir entre todos los que conozco… tengo poca paciencia. Es algo que voy mejorando con los años, pero me genera inquietud. Suelo tender a querer controlarlo todo con bastante nivel de detalle, tanto mi tiempo como lo que sucede a mi alrededor.

P. ¿Si piensa en el futuro qué le preocupa?

R. El futuro me preocupa en relación a mis hijos. Me preocupa el entorno sociocultural y político al que nos enfrentamos a nivel internacional. Qué oportunidades van a tener y qué mundo les va a tocar vivir en el futuro. Desde la IA, las guerras, la polarización política, los disparates que se suceden aquí y allá, la educación... me preocupa qué entorno se van a encontrar para poder ser felices.

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