El mundo de los smartphones vive uno de sus momentos más interesantes en años. Cada vez más marcas están apostando fuerte por los teléfonos plegables de gama alta y las cifras lo confirman. Las proyecciones de la industria apuntan a que los envíos mundiales de plegables alcanzarán entre 24 y 25 millones de unidades en 2026, un crecimiento de más del 40% respecto al año anterior.
Samsung sigue liderando con su Galaxy Z Fold7, marcas como Honor, Vivo y Motorola presionan con modelos cada vez más refinados, y todo indica que el gigante que faltaba está a punto de entrar al juego.
Sí, hablamos de Apple. Los filtradores más confiables del sector, incluidos Mark Gurman y Ming-Chi Kuo, coinciden en que el llamado iPhone Fold o iPhone Ultra podría presentarse junto a la familia del iPhone 18, con un precio que rondaría los $2,000 dólares. El solo rumor ya sacude el mercado, porque la llegada de Apple suele legitimar cualquier categoría que toca. Pero antes de que la emoción nos gane, vale la pena hacerse la pregunta incómoda. ¿Realmente conviene comprar un plegable?
Lo que los plegables hacen mejor que cualquier celular tradicional
Hay que ser justos, porque estos dispositivos ofrecen cosas que ningún teléfono convencional puede igualar. Un plegable tipo libro te da una pantalla de 8 pulgadas en el bolsillo, algo impensable hace apenas unos años. El Galaxy Z Fold7, por ejemplo, despliega un panel Dynamic AMOLED 2X de 120 Hz que convierte al teléfono en una mini tablet ideal para ver series, editar documentos, jugar o usar dos apps a la vez con una multitarea de verdad.
También está el factor experiencia. Los modelos tipo concha recuperan la comodidad de los teléfonos compactos sin sacrificar pantalla, y la pantalla externa permite contestar mensajes, tomar selfies con las cámaras principales y consultar notificaciones sin abrir el equipo.
Para creadores de contenido y usuarios que viven pegados al móvil, la versatilidad es real y se nota todos los días. Además, los fabricantes han mejorado muchísimo el diseño, con equipos cada vez más delgados y ligeros que ya no se sienten como prototipos.
Las grietas del sueño plegable
Ahora viene la parte que menos se menciona en los anuncios. La durabilidad sigue siendo el talón de Aquiles de estos equipos. La bisagra es un punto débil mecánico por naturaleza, y la pantalla flexible, fabricada con materiales más blandos que el vidrio tradicional, es más vulnerable a rayones, golpes y a la famosa marca del pliegue que termina apareciendo con el uso.
Los reportes de usuarios son reveladores. Los problemas serios como grietas, píxeles muertos y desprendimientos del protector interno suelen aparecer después del primer año y alcanzan su pico alrededor de los dos años de uso.
La mayoría de los propietarios calcula una vida útil real de entre dos y tres años con buen cuidado, mientras un gama alta convencional puede funcionar perfectamente durante cinco o seis años. Suma a esto las baterías más modestas, que en el caso del Fold7 se quedan en 4,400 mAh para alimentar dos pantallas, y las reparaciones que pueden costar una fortuna fuera de garantía.
El precio que pagas por la novedad
Aquí es donde los números duelen un poco. Un plegable de gama alta parte de los $1,800 a $2,000 dólares, y el futuro iPhone plegable apunta a esa misma franja o incluso por encima. Por ese mismo dinero puedes llevarte un tope de gama estándar con mejores cámaras, mejor batería, certificación de resistencia más sólida y una vida útil considerablemente más larga.
Las cámaras merecen mención aparte. Por limitaciones físicas de espacio, los plegables suelen ofrecer sistemas fotográficos por debajo de los flagship tradicionales de la misma marca, algo que sorprende cuando estás pagando precio de lujo.
Entonces, ¿conviene comprar un plegable?
Los plegables son piezas de ingeniería impresionantes y su futuro pinta brillante, especialmente si Apple logra eliminar el pliegue de la pantalla como sugieren los rumores. Sin embargo, mirando el panorama con la cabeza fría, muy probablemente te conviene más invertir en un tope de gama estándar en lugar de pagar un precio equivalente por un plegable cuya vida útil será notablemente más corta.
Por el mismo dinero obtienes más cámara, más batería, más resistencia y varios años extra de uso. La revolución plegable llegará, pero de momento, el movimiento inteligente para tu bolsillo sigue siendo el clásico de siempre.
Sigue leyendo:
• El Galaxy Z Fold 8 llega con un diseño que nadie vio venir
• Samsung Galaxy Z Fold 8 Ultra: más delgado, potente y costoso
• ¿El plegable más fino? Rumores sitúan al iPhone Fold en la cima

hace 4 horas
42








Spanish