Como viene siendo habitual, la partida más onerosa dentro de los Presupuestos Generales del Estado de 2023 será la que reciba la Seguridad Social. Y el próximo año, aún más especialmente, puesto que la revalorización de las pensiones —que el Gobierno calcula en el entorno del 8,5%— en enero engordará aún más el gasto en esta dirección. Según se recoge en el Libro amarillo presentado por el Ministerio de Hacienda, la Seguridad Social contará con 204.208 millones, una cifra que supera en 23.127 millones de euros, un 12,8%, a la cantidad destinada en los Presupuestos para este año.
Aunque todavía resta por conocer el dato del IPC de noviembre, necesario para calcular el aumento exacto —que resultará de la media derivada a partir de diciembre de 2021—, el Gobierno ha reservado 190.687 millones de euros para este fin, un 11,4% más que lo calculado para 2022. Este estirón es el que sustenta el aumento de la partida total, y el que concentra el grueso de la misma. Como indica el Gobierno en el documento, “las líneas de actuación del presupuesto de la Seguridad Social para 2023 se centran en mantener y mejorar la protección al ciudadano, tanto a los colectivos de pensionistas como a los beneficiarios del ingreso mínimo vital, mediante la revalorización de las respectivas pensiones y prestaciones”.
En la carpeta de las pensiones existen dos portafolios: el de las contributivas y las no contributivas. Las primeras cuentan con una partida reservada de 166.777 millones de euros (un 11,2% más que en 2022), y las más importantes, cuantitativamente, seguirán siendo las de jubilación. Para ellas irá el 72% del total, unos 120.054 millones; seguidas de las de viudedad (28.394 millones) y las de incapacidad (15.496). Muy por detrás quedan las de orfandad y en favor de familiares (2.832 millones). Las no contributivas —que reciben personas carentes de recursos para su subsistencia— se documentan en el apartado del IMSERSO y contarán con un crédito de 2.832 millones.
Dentro de los 204.208 millones totales reservados para la Seguridad Social, las cotizaciones sociales representan el epígrafe más destacado como fuente de inversión. Son 152.075 millones de euros los que estima recaudar el Gobierno por esta vía (un 11,5% más que el año pasado), y que representan el 74,5% del presupuesto total. En el documento de Hacienda se justifica esta subida por la elevación de las bases máximas de cotización y “por el actual marco de crecimiento económico”. Desglosada la recaudación por ramas, 8.427 millones provendrían de las cotizaciones de los desempleados y de las bonificaciones sociales que aporta el Servicio Público de Empleo Estatal, —y de los beneficiarios de la prestación por cese de actividad a cargo de las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social—, y 386 millones por las cotizaciones por cese de actividad de trabajadores autónomos ocupados.
Estos últimos, los trabajadores por cuenta propia, vieron cómo el Ministerio de Seguridad Social acordó en julio con las organizaciones que los representan un nuevo sistema de cotización basado en sus ingresos reales. Aunque se trata de un método progresivo que ha de desplegarse durante los próximos nueve años (de 2023 a 2032), solo se ha definido, por el momento, el próximo trienio. Para 2023, el Gobierno estima que, de acuerdo con esta nueva vía, ingresará 12.038 millones de euros, mientras que desde el Régimen General serán 116.329 millones.
Sostenibilidad
Tras la palanca de las cotizaciones, y como segunda vía profesional, la Seguridad Social recibirá 38.904 millones de euros en aportaciones por parte del Estado, de los cuales 19.888 millones irán destinados a garantizar la sostenibilidad del sistema a medio y largo plazo, tal y como se recoge en la recomendación primera del Pacto de Toledo. Son 1.492 millones más que en el anterior libro contable. Resultan destacables, igualmente, los 7.261 millones dirigidos a complementar las pensiones mínimas (211 millones más que en 2022).
Dentro del corpus presupuestario dedicado a la Seguridad Social se determina que el ingreso mínimo vital (IMV) se incrementará en el mismo porcentaje que las pensiones, esto es, tomándose también como referencia el valor medio de la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC) en los doce meses previos a diciembre de 2022. Por lo que será necesario esperar hasta noviembre para determinar la cuantía final. El programa de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia es otra de las ramas que sale reforzada, con un aumento de 620 millones de euros que eleva la cifra total hasta los 3.522 millones de euros, un 21,4 por ciento más que el año anterior.
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hace 3 años
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