La cima del Tourmalet coronará el segundo Tour de Francia femenino

hace 3 años 83

El Tour femenino coge peso y altura, y presencia. Ocho etapas, de domingo a domingo. El 23 de julio, mientras en los Campos Elíseos los hombres terminan su tarea de tres semanas, las mujeres iniciarán su marcha de ocho días desde Clermont Ferrand, a la sombra del Puy de Dôme mítico, que no ascenderán, hacia el sur, hasta Pau, al pie de los Pirineos, donde llegarán el domingo 30 de julio. Casi mil kilómetros. Los equipos también crecerán, pasarán a ser de siete ciclistas cada uno, y no de seis como en el primer año.

Dos millones de telespectadores diarios en la televisión francesa, recuerda Marion Rousse, la directora de la carrera, que espera más aún este año y anuncia una llegada espectacular para la etapa del sábado 29: un final en la cima del Tourmalet, a 2.110 metros, después de haberlo ascendido, y tras el Aspin, por su vertiente más dura, la de La Mongie. Ciuando el Tour femenino se llamaba Grande Boucle femenina, y lo ganó tres veces, entre 2000 y 2003, la vizcaína Joane Somarriba, el paso por el Tourmalet era habitual, e incluso una meta en La Mongie, a mitad de ascensión, pero nunca una etapa terminó en su cima. Suficiente para que la ganadora del primer Tour de la nueva época, y también del Giro y de la Vuelta, la neerlandesa del Movistar Annemiek van Vleuten se frote las manos. Y para que la española Mavi García, tan desafortunada, tantas caídas, en 2022, recobre el deseo y la moral.

El Tourmalet, que los hombres asaltaron por primera vez, llenos de miedo, hay osos, gritaban, sois un asesinos, les decían a los organizadores, en 1910, será el primer punto fuerte del Tour femenino del 23. El segundo, el día siguiente, una contrarreloj de 22 kilómetros (la misma longitud que la única contrarreloj del Tour de los hombres) en Pau, por el recorrido pleno de cuestas en el que Julian Alaphilippe se impuso en 2019, y pasando por la misma curva en la que Wout van Aert se enganchó con el garfio de una pancarta y a punto estuvo de desangrarse.

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