Inquietud en Bruselas tras sufrir tres tiroteos en 24 horas relacionados con el narcotráfico

hace 1 año 48

La policía de Bruselas seguía este jueves buscando intensamente a los dos autores de un espectacular tiroteo con armas de guerra ocurrido el día anterior ante una parada de metro cuando recibió órdenes de ampliar las pesquisas: un nuevo enfrentamiento armado en la misma zona dejó de madrugada un herido, en un incidente que no se descarta esté vinculado al primero. Tras esos episodios, se sospecha un nuevo ajuste de cuentas con el trasfondo del narcotráfico, que lleva más de un año sembrando de incidentes armados la capital belga.

De hecho, el saldo de violencia armada en el corazón de Europa es aún mayor: otro tiroteo en la otra punta de Bruselas, que dejó otros dos heridos, eleva a tres el número de este tipo de incidentes en apenas 24 horas en la ciudad, que alberga las sedes de las principales instituciones de la Unión Europea.

Aunque estos casos se han multiplicado en el último año y medio, vinculados en su mayoría a enfrentamientos entre bandas por controlar el terreno para el menudeo de la droga, la acumulación de nuevos incidentes armados ha llevado al alcalde de Bruselas, Philippe Close, a dar un golpe sobre la mesa: el regidor convocó este jueves a los responsables de los diferentes distritos (denominados comunas) de la capital belga a una reunión con el fiscal del Rey, Julien Moinil, y los jefes de policía capitalinos para analizar la situación y buscar soluciones conjuntas. “Es el momento de una movilización general”, explicó el jefe de gabinete de Close, Didier Noltincx, a la agencia de noticias Belga.

El más llamativo de la cadena de tiroteos comenzó alrededor de las 6.00 del miércoles, cuando dos individuos encapuchados y armados con fusiles kaláshnikov empezaron a lanzar disparos a la salida de la parada de metro Clemenceau, en la comuna de Anderlecht, antes de volver a entrar en el suburbano y desaparecer por sus túneles. El ataque no dejó víctimas, pero dio rápidamente la vuelta al mundo a causa de su espectacularidad, recogida por varias cámaras de seguridad. En declaraciones a la cadena RTBF, el fiscal Moinil reveló este jueves que el ataque podría haber acabado en auténtica tragedia: “Lo que ustedes quizás no sepan es que se halló el impacto de una bala en el dormitorio de un niño en la calle de al lado. Es decir, hay una familia que se despertó esa mañana con un tiro en la habitación de su hijo”.

La policía inició el miércoles una intensa búsqueda que provocó el cierre, durante horas, del servicio de metro bruselense, si bien los sospechosos todavía no han sido ni hallados ni identificados.

La operación de búsqueda no había cesado cuando los agentes fueron alertados, a las 3.35 de la madrugada del jueves, de un nuevo tiroteo cerca de la misma estación de metro, en el que una persona resultó herida en la pierna, aunque su vida no corre peligro, según la Fiscalía. De nuevo, los autores emprendieron la huida y están siendo buscados, mientras los investigadores analizan si los dos incidentes armados están relacionados. Un tercer tiroteo, también el miércoles, en la comuna de Saint Josse, acabó por encender todas las alarmas. En la tarde de este jueves, la policía seguían buscando a los responsables de los ataques.

“¿Cuántas muertes van a hacer falta para que tengamos una reacción a la altura de la gravedad de la situación?”, se preguntó el Moinil. El fiscal del Rey, especializado en los casos de gran criminalidad y narcotráfico, que asumió su cargo el pasado octubre, ha pedido más medios e investigadores para hacer una cartografía del problema en la capital, donde solo el año pasado se registró casi un centenar de tiroteos, en su mayoría vinculados al tráfico de drogas.

“He convocado a los seis jefes de la zona y al director de la policía judicial y les he pedido un análisis para saber quién es esta gente, quiénes son estos grupos. Tenemos expedientes y hemos hecho identificaciones, pero sigue habiendo muchas imprecisiones en algunos puntos. Por eso he pedido ese análisis de urgencia”, explicó.

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