La guerra contra Irán se ha convertido en un callejón sin salida para el presidente estadounidense, Donald Trump. El último paso para tratar de escapar de un conflicto en el que está consumiendo su capital político consiste en estrechar el cerco financiero sobre Teherán. Estados Unidos prevé someter al régimen iraní a “un aislamiento económico como nunca antes se ha visto en el mundo”, según amenazó este viernes el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Trump está atrapado en un conflicto enquistado. Los altos mandos del ejército estadounidense advierten sobre el preocupante descenso del arsenal militar. Su ejército comienza a mostrar signos de fatiga tras seis meses de conflicto y su popularidad está bajo mínimos a tres meses de las elecciones de medio mandato, decisivas para determinar los límites de su poder.
Ante las dificultades para lograr avances en el plano militar, Bessent anunció que aplicará medidas económicas “nunca antes vistas en Irán”, según avanzó durante una entrevista en la cadena Newsmax. “Será una combinación de aislamiento económico como nunca antes se ha visto en el mundo y el bloqueo continuo del estrecho de Ormuz, que impedirá que cualquier cosa entre o salga de los puertos iraníes”, dijo el responsable de finanzas del Gobierno estadounidense. “Estén atentos, la semana que viene habrá más anuncios”, avisó.
El hombre de confianza de Trump para asuntos económicos y financieros explicó que aplicará una estrategia de tenaza, con una presión financiera por un lado y un bloqueo físico de los puertos por otro. “El bloqueo continuo en el estrecho de Ormuz impedirá que nada entre o salga de los puertos iraníes”, aseguró.
El control definitivo del estrecho de Ormuz emerge como la clave para escapar de la guerra, pero Teherán considera el estratégico paso por el Golfo Pérsico como una línea roja y ultima un acuerdo con Omán para establecer un sistema de tránsito compartido por el que el régimen de los ayatolás podrá cobrar peajes a los barcos que quieran cruzar.
Tanto Washington como Teherán aseguran que controlan el estrecho de Ormuz, una vía crítica para el tránsito de buena parte de las materias primas energéticas mundiales. El conflicto se extiende sin visos de un final pese a varias treguas. La situación está enconada con una escalada verbal entre los contendientes con la exigencia mutua de compensaciones económicas por los daños de la guerra, lo que aleja la posibilidad de un final cercano al conflicto.
Ante las dudas de que el ejército estadounidense pueda mantener el bloqueo de los puertos iraníes y el control del estrecho de Ormuz, el secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth, aseguró el jueves que el ejército estadounidense podrá mantener el cerco naval sobre Irán “indefinidamente” para hacer cumplir el bloqueo impuesto a Irán, que está provocando graves daños económicos al país.
Cerco naval “indefinido”
Las palabras de Hegseth, autodenominado ministro de la Guerra, se producen después de que surjan dudas sobre las malas condiciones de algunos portaaviones y las tropas destinadas en el Golfo. Varios congresistas demócratas han pedido explicaciones a Hegseth y al Estado Mayor por supuestos problemas de salud mental de la tripulación del USS Abraham Lincoln destinado en Oriente Próximo. El portaaviones lleva más de 260 días sin atracar en puerto y sufre problemas de desabastecimiento, moho y riesgos para la seguridad, según denuncian los senadores demócratas.
“La Armada de los Estados Unidos puede mantener un bloqueo de ese tipo indefinidamente porque rotaremos los barcos, como lo hemos hecho, y continuaremos haciéndolo”, dijo Hegseth desde Panamá, donde ha viajado para una gira por Latinoamérica enfocada en la seguridad.
Trump ya dejó entrever la nueva estrategia de asfixia financiera esta semana durante una entrevista al medio digital Axios. En lugar de ordenar una nueva ofensiva militar, dejó entrever que está dispuesto a elevar la presión económica sobre Irán. “Lo estamos manejando con discreción”, dijo. “Solo estamos negociando parcialmente con ellos. Simplemente estamos observando a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero”.
Poco después publicó un mensaje en su plataforma social, Truth: “No tienen dinero; su país está arruinado. Lo único que tienen son NOTICIAS FALSAS y una INFLACIÓN DEL 300%... ¡y la situación empeora! Irán es pura palabrería y nada de acción; ya no es el matón de Oriente Medio", escribió. Dos días después publicó un gráfico con la depreciación del rial, la moneda iraní, acompañado de las frases: “Irán no tiene dinero. Su moneda es basura”.
La nueva estrategia de Estados Unidos parece clara. El vicepresidente, J. D. Vance, aseguró esta semana en una entrevista a la cadena conservadora Fox News que el “objetivo número uno” del Gobierno es “mantener el petróleo y el gas baratos para los estadounidenses en todo el país”, después de garantizar que “Irán nunca obtenga un arma nuclear”.
“Tengo la certeza de que estamos logrando ambos objetivos, pero es algo inherentemente impredecible porque los propios iraníes son impredecibles y, a veces, no cumplen los compromisos que han adquirido con nosotros”, dijo el vicepresidente.

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