Momentos clave
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Ha llegado el día. Brasil acude a las urnas para elegir entre dos modelos de país: el representado por el actual presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro, o uno moldeado desde la izquierda por Lula da Silva, que va a por la tercera presidencia. Más de 156 millones de brasileños participan este domingo en la segunda vuelta de los comicios en los 26 Estados del país y el Distrito Federal de Brasilia para elegir al próximo mandatario. Jair Bolsonaro ya ha votado en Río de Janeiro y viajará luego a Brasilia, donde esperará los resultados. “Si Dios quiere, saldremos victoriosos”, ha dicho. Lula de Silva lo ha hecho una hora y media después en un colegio de São Bernardo do Campo, en la periferia industrial de São Paulo. “Hoy el pueblo está definiendo el modelo de Brasil que desea”, ha dicho. El Tribunal Superior Electoral, objetivo de duros ataques presidenciales durante la campaña, ha llamado a una votación pacífica.
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¿Qué dicen las encuestas para esta segunda vuelta?
A una semana de la votación, Lula da Silva (47,7%) llevaba apenas tres puntos de ventaja sobre Jair Bolsonaro (44,7%), según el promedio de encuestas realizado por EL PAÍS. Son cifras notablemente parecidas al resultado de la primera vuelta, por lo que los pocos electores indecisos o dispuestos a votar en blanco que aún quedan (en torno al 5%) se antojan decisivos.
La estrategia de las campañas ha buscado convencer a los indecisos, pero también a los que se quedaron en casa en la primera vuelta, el 21% de los potenciales electores, la mayor cifra desde 1998. La abstención en Brasil tiende a ser mayor en la segunda vuelta que en la primera, pero estos comicios pueden romper esa tendencia.

Apenas el 0,17% de las urnas presentan fallas tras la apertura de los colegios
Por Jon Martín Cullell. El Tribunal Superior Electoral (TSE) ha informado de que hasta las 9.40 solo el 0,17% de las urnas electrónicas instaladas habían tenido que ser sustituidas. Son 926 de un total de 472.075 urnas. Como hay equipos de contingenia, ningún colegio electoral se ha visto obligado hasta ahora a pasar a un esquema de votación manual. El sistema de urnas electrónicas ha sido repetidamente atacado por el presidente Jair Bolsonaro y sus seguidores, pese a ser utilizado desde hace más de dos décadas.

¿Cuáles son los mayores colegios electorales de Brasil?
El principal colegio electoral es el Estado de São Paulo, con 46 millones de habitantes, donde a semejanza de las presidenciales los candidatos de Lula y Bolsonaro, Fernando Haddad y Tarcício de Freitas, respectivamente, también se disputan la gobernación en una segunda vuelta.
Después de São Paulo (con casi 35 millones de electores), vienen los Estados de Minas Gerais (16 millones de electores) y Río de Janeiro (13 millones de electores). En conjunto, esos tres estados concentran más del 40% de los votos.


Violeta Becerra, votante de Bolsonaro, ya sabe qué quiere de regalo de cumpleaños
por Noor Mahtani. El 30 de octubre está marcado en el calendario de Violeta Becerra Coelho desde hace meses. Hoy cumple 66 años y ya sabe qué quiere de regalo: "Ojalá gane Bolsonaro". Y matiza: "Ojalá le dejen ganar, porque tú sabes, ¿no?". Esta sanitaria del interior de São Paulo repite las mismas insinuaciones de su presidente, quien pone en duda la transparencia del proceso electoral. "¿No te pareció raro que quedaran tan empatados en la primera vuelta? Esa curva era demasiado perfecta", añade.
Becerra dice haber sido una fiel votante de izquierdas, "hasta que empezaron a robar". La mujer votó desde la Universidade Presbiteriana Mackenzie, en un barrio adinerado aunque muy cerca del centro de la ciudad. Este es un espejo de un país en el que conviven dos tendencias políticas antagónicas. A las 10.00 de la mañana no paran de llegar votantes, algunos con la camiseta nacional, otros con pegatinas con el 13, el número de Lula da Silva. Becerra se sienta a observar a los que salen y entran, vestida con un conjunto verde, un guiño al candidato ultraderechista. "Tienen que dejarlo gobernar, ya demostró que lo hizo bien. Y si no lo hizo perfecto fue porque no le dejaron".

Michelle Bolsonaro vota con una camiseta de Israel
Por Jon Martín Cullell. La primera dama, Michelle Bolsonaro, ha votado cerca de Brasilia, vestida con una camiseta con la bandera de Israel. "Que las bendiciones de nuestro Dios estén sobre Brasil e Israel", ha escrito en sus redes sociales, antes de citar el lema de campaña: "Dios, patria, familia y libertad". A diferencia de 2018, la esposa del presidente ha jugado un papel muy activo en esta campaña electoral para tratar de disminuir el rechazo del ultraderechista entre las mujeres y avivar el voto evangélico. Michelle es evangélica y ayudó a su esposo, que se declara católico, a acercarse a este grupo clave de la sociedad brasileña que representa alrededor de un tercio de la población. Muchos evangélicos consideran que el israelí es el pueblo escogido por Dios y son frecuentes las referencias al país.

¿Cuáles son los horarios de las elecciones?
Las votaciones de la segunda vuelta son este domingo 30 de octubre. Las urnas se abren por un periodo de nueve horas, entre las 8:00 y las 17:00 horas, en el huso horario de Brasilia. Todos los votantes acuden en la misma franja horaria, aunque hay hasta dos horas de diferencia entre el este y el oeste del país en una nación de dimensiones continentales. Los primeros resultados del recuento de la jornada electoral se esperan poco después del cierre de urnas.


Lula vota en la periferia de São Paulo
Por Jon Martín Cullell. El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva ha votado sobre las 9.15 en su colegio electoral de São Bernardo do Campo, donde lo esperaban cientos de seguidores. El candidato de la izquierda residió en este municipio industrial de la periferia paulista gran parte de su vida y allí lanzó su carrera como líder sindicalista. “Hoy es posiblemente el 30 de octubre más importante de mi vida y pienso que es un día muy importante para el pueblo brasileño, porque hoy el pueblo está definiendo el modelo de Brasil que desea, el modelo de vida que quiere”, ha declarado ante la prensa después de votar. Su rival, Jair Bolsonaro, ha votado una hora antes en Río de Janeiro.
Foto: Amanda Perobelli (Reuters)


¿Cómo se vota en Brasil?
En Brasil se vota en urna electrónica: el votante teclea el número asignado a cada candidato, cuya fotografía puede ver. Se trata de un método implantado hace 25 años para facilitar la vida a los analfabetos y combatir el fraude.
Lula es el número 13 y Bolsonaro, el 22. El sistema era un orgullo nacional, pero el presidente Bolsonaro ha agitado las dudas en esta campaña, siempre sin pruebas, contra un sistema que no ha sufrido ningún fraude relevante.
El voto es obligatorio para los brasileños entre 18 y 69 años, y opcional para los jóvenes de 16 y 17 años, así como para los mayores de 70. La multa a los que no ejerzan su derecho es pequeña y la abstención suele rondar el 20%.
El votante de Lula es pobre, mujer y más bien mestizo o negro. En cambio, los más ricos, instruidos, blancos y los hombres prefieren a Bolsonaro.
Foto: LR Moreira/Secom/TSE

El presidente del tribunal electoral llama a disminuir la abstención
Por Jon Martín Cullell. El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Alexandre de Moraes, ha comparecido durante la mañana ante los medios para decir que busca acabar "de una vez por todas con esas noticias falsas y criminales de que hay fraude con las urnas electrónicas", una idea impulsada por el actual mandatario, Jair Bolsonaro. Además, el magistrado ha llamado a los brasileños a participar. "Vamos a disminuir la abstención y mostrar que los brasileños quieren participar, quieren paz en el país".
De Moraes ha desempeñado un papel muy activo durante estas elecciones. Al frente del TSE, ha ampliado los poderes del tribunal para borrar contenido falso o de cuestionada veracidad en plataformas digitales, lo que ha despertado preocupación por el impacto de las medidas sobre la libertad de expresión. El magistrado también ha apoyado la obligatoriedad del transporte público durante el día de la votación, un reclamo de la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva. De Moraes ha sido un blanco frecuente de Jair Bolsonaro, quien lo ha acusado de querer favorecer la candidatura del izquierdista.

La primera vuelta de las elecciones en seis claves
- A segunda vuelta. Ninguno de los candidatos logró los votos suficientes para sentenciar la elección en primera vuelta. Luiz Inácio Lula da Silva ha logrado más de 57 millones de votos (48,38%).
- La fortaleza de Bolsonaro. Su desempeño fue mucho mejor de lo que cualquiera de las encuestas pronosticó. Quedó a cinco puntos de Lula cuando los sondeos le colocaban entre 10 y 15 puntos por detrás.
- Fallaron las encuestas. Durante meses, Bolsonaro y sus seguidores machacaron con que los sondeos subestimaban su fortaleza, como ya ocurrió en 2018. Y tenían razón.
- Triunfo en São Paulo. Cuando nadie lo esperaba, Bolsonaro ganó con holgura en el Estado más rico de Brasil. El candidato, Tarcísio Gomes Freitas, un exministro que es de la rival Río de Janeiro, sacó siete puntos a Fernando Haddad.
- Un Congreso a la derecha. El próximo presidente de Brasil, cualquier sea, tendrá que gobernar con un Congreso Nacional claramente conservador.
- Recuento en cinco horas. Aunque Brasil es el doble de grande que Europa y su electorado supera los 156 millones, las urnas electrónicas llegan hasta el último rincón, incluidas las aldeas de Amazonia.

Trump pide el voto por Bolsonaro
Por Jon Martín Cullell. El expresidente de EE UU Donald Trump ha llamado a votar por Jair Bolsonaro, como ya hizo antes de la primera vuelta de las elecciones. "Tienen la oportunidad de reelegir a uno de los mayores líderes del mundo, respetado por todos. Está haciendo un trabajo fantástico", ha dicho en un video compartido por Bolsonaro. El mandatario brasileño ha agradecido el mensaje. "Siento orgullo al ver que hoy contamos con el apoyo de naciones democráticas y no de dictaduras socialistas como en el pasado", ha escrito.

Detenido el guardaespaldas de una diputada ultra tras disparar en plena calle
Por Jon Martín Cullell. El guardaespaldas de la diputada federal Carla Zambelli que disparó en plena calle ha sido detenido, informan medios locales. El sábado en São Paulo, él y Zambelli persiguieron por la calle a un hombre negro que había insultado a la diputada. Según muestran los videos, el guardaespaldas disparó al aire. Después, Zambelli siguió al hombre hasta el interior de un restaurante donde le apuntó con la pistola. Ella afirmó que este la había agredido físicamente, algo que desmienten los videos.


Un resultado muy ajustado en la primera vuelta
El expresidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de 76 años, logró en la primera vuelta el 48% de los votos, mientras que su rival. Jair Bolsonaro, de 67 años, se hacía con el 43%, un resultado que fue la sorpresa de la noche del pasado domingo 2 de octubre porque quedó por encima de lo que auguraban los sondeos. Así lo contó la corresponsal en Brasil, Naiara Galarraga.

Bolsonaro vota en Río de Janeiro
Por Jon Martín Cullell. El presidente y candidato a la reelección Jair Bolsonaro ha votado en Río de Janeiro, donde tiene su residencia particular, poco después de que abrieran los colegios electorales. El ultraderechista vestía una camiseta amarilla y ha hecho el símbolo de la victoria. "Si Dios quiere, saldremos victoriosos", ha declarado ante la prensa. Se espera que el político vaya en un rato al aeropuerto de la ciudad para recibir al Flamengo, el equipo de fútbol que el sábado ganó la Copa Libertadores, y que después viaje a Brasilia, donde está previsto que siga el recuento.

Abren los colegios electorales
Por Jon Martín Cullell. Son las 8.00 en São Paulo y los colegios electorales acaban de abrir. Más de 156 millones de brasileños están llamados a votar hasta las 17.00 en unas elecciones muy reñidas. Aunque el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva mantiene el liderazgo en las encuestas, el actual mandatario Jair Bolsonaro se encuentra a tan solo 2,5 puntos. Hay un puñado de indecisos que puede decantar la balanza. Ambos candidatos son figuras muy conocidas en Brasil y la gran mayoría del electorado ya ha decidido su voto.
Lula tiene a mano su resurrección política, después de haber sido encarcelado durante año y medio por un caso de corrupción del que más tarde fue absuelto. Llega al día de la votación con un programa electoral lleno de lagunas, pero que tiene como lema principal la "reconstrucción" del país. En cuanto a Bolsonaro, el ultraderechista se juega la continuidad de un Gobierno marcado por una criticada gestión de la pandemia, en la que murieron 660.000 personas. Su campaña proclama conceptos como "la defensa de la libertad".


El insólito bumerán de Bolsonaro
El 6 de septiembre de 2018, un mes antes de las elecciones anteriores, la población y gran parte de la izquierda brasileña se vieron sorprendidos por un atentado contra el candidato de derecha que lideraba las encuestas, Jair Bolsonaro. Vencedor de esa elección, Bolsonaro terminó creando alrededor de su cúpula —formada por militares, evangélicos y neoconservadores, extremistas de derecha y, por supuesto, sus hijos—, una especie de estereotipo de una nueva derecha. La imagen respecto del presidente y su círculo cercano mutó gradualmente de “un grupo que sería incompetente para gobernar el país” a “un grupo que manipuló la política en Brasil a su antojo, con un repertorio inédito de fake news”.
Apoyada en una mezcla del método de hacer política de Steve Bannon con el condimento personal del clan Bolsonaro, esta extrema derecha sembró noticias falsas con la misma rapidez con la que creó crisis, siempre con el nombre del presidente en foco, siempre bajo el precepto de que no importa que se hable bien o se hable mal: lo que importa es que se hable de él.
Por Eduardo Heleno
En la imagen, de Bruna Prado (AP), un hombre señala la patrulla de la Policía Federal dañado por las granadas y los disparos afuera de la casa en la que se atrincheraba el político bolsonarista Roberto Jefferson, el 23 de octubre.

Análisis | Lo que queda de Bolsonaro
La elección de Jair Bolsonaro en 2018 no fue un accidente. Su candidatura se gestó y fue creciendo en terreno abonado. Cuatro años después, independientemente del resultado de hoy, el bolsonarismo sobrevivirá porque, además de un fenómeno político puntual, es una realidad social con raíces que cataliza intereses. Tiene, como demuestran los resultados de la primera vuelta, apoyos reales, transversales y territorialmente equilibrados. No es flor de un día: más que polarizar, crispa, porque su estrategia consiste en radicalizar el discurso de la centroderecha tradicional. Se atreve a atacar, con una agresividad inusitada, los fundamentos consensuales del sistema político brasileño sin alterar por completo los principios monetaristas de su política económica.
Bolsonaro es un funambulista cuya virtud principal radica en el olfato. Radicaliza porque puede: su proyecto político está construido sobre la base de la crisis de la centroderecha tradicional, que comenzó con el Impeachment contra la expresidenta Dilma Rousseff en 2016 y está terminándose de concretar, seis años después, durante esta elección a doble vuelta. El bolsonarismo amaga pero controla; es histriónico, pero mide los pasos. Durante los próximos cuatro años, en Brasil, habrá una derecha parlamentaria más conservadora y mejor organizada que nunca, que llevará en volandas a Bolsonaro si gana y, si el resultado es desfavorable, no se cansará de ponerle trabas a la gestión de su contrincante, el expresidente Lula da Silva.
Por Juan Agulló
En la imagen, de Douglas Magno (AFP), el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, este sábado durante un acto.

El presidente del Tribunal Superior Electoral pide votar con tranquilidad
El presidente del Tribunal Superior Electoral, el juez Alexandre de Moraes, llamó este sábado a los brasileños a votar con “tranquilidad” y “libertad”, sin aceptar “ningún tipo de coacción”, al recordar que el acoso electoral es un delito en Brasil.
De Moraes, que acumula varios roces con el presidente Jair Bolsonaro, también le pidió a los potenciales electores reducir la abstención, que en la primera vuelta se ubicó en poco más del 20%. El voto es obligatorio para los brasileños entre 18 y 69 años, y opcional para los jóvenes de 16 y 17 años, así como para los mayores de 70.

Petro, sobre las elecciones en Brasil: “El fascismo debe ser detenido”
Gustavo Petro, ha reaccionado, una vez más, de forma llamativa ante una elección en otro país sudamericano. “Si queremos más días para la humanidad, el fascismo debe ser detenido”, escribió este sábado en Twitter el presidente de Colombia al desear que “Brasil haga brillar la luz de Latinoamérica”. No mencionó ni a Lula da Silva ni a Jair Bolsonaro en su mensaje, pero no hacía falta, pues venía acompañado de una foto de la marcha en la avenida Paulista del candidato del Partido de los Trabajadores, con el que pretende liderar un eje progresista en la región.
En septiembre, un mensaje de Petro para lamentar la derrota de la nueva Constitución en el plebiscito en Chile causó polémica. “Revivió Pinochet”, escribió en ese entonces, antes siquiera de que Gabriel Boric, otro representante de ese eventual eje progresista, se hubiera dirigido a su país.

Tarcisio de Freitas, el candidato de Bolsonaro, encabeza la carrera en São Paulo sobre el heredero político de Lula
Por Santiago Torrado. Si Luiz Inácio Lula da Silva encara el domingo de elecciones como favorito a nivel nacional, en São Paulo, el mayor colegio electoral del país, su candidato a gobernador marcha rezagado frente al del presidente Jair Bolsonaro. Los votos del estado de São Paulo, con 46 millones de habitantes, bien pueden inclinar la balanza. Tiene casi 35 millones de electores aptos que representan el 22% del total nacional. La carrera entre Tarcísio Gomes de Freitas, un exministro de Infraestructura de Bolsonaro, y el exalcalde Fernando Haddad, heredero político de Lula, se sigue con gran expectativa.
Las últimas encuestas publicadas este sábado mostraban un escenario casi inverso al de los candidatos presidenciales. Tarcísio, como todos lo conocen, tiene un 53% de los votos válidos (sin votos blancos y nulos), por 47% de Haddad, de acuerdo a Datafolha, mientras la medición de Ipec muestra un escenario ligeramente más cerrado, con 52% para Tarcísio por 48% de Haddad.
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