El CB Avenida, emblema y termómetro del baloncesto femenino español, alcanzó la Final Four de la Euroliga por segundo año consecutivo, y por cuarta vez en su historia. Triunfó de nuevo, como la temporada pasada, la fiebre competitiva salmantina frente al orgullo correoso del Uni Girona (74-65) y el pabellón de Würzburg volvió a bailar su himno de Sweet Caroline para aplaudir la hazaña de un equipo propulsado por la resiliencia. La capitana Silvia Domínguez, la misma que alzó el título continental del Perfumerías en 2011, lideró una rotación mermada pero infatigable en la que destacaron Kahleah Copper (23 puntos), Karlie Samuelson (5 de 6 en triples) y Bella Alaire (providencial en los momentos clave). Laia Palau, Frida Eldebrink y Julia Reisingerova estiraron la intriga en el desempate de la eliminatoria (2-1) pero se quedaron sin premio.
El Avenida regresa a la fiesta de la nobleza europea, esta vez sin los equipos rusos enfrente (excluidos del torneo); sin el todopoderoso Ekaterimburgo de Miguel Méndez y Alba Torrens, que enlazaba tres títulos consecutivos (cinco en las últimas ocho ediciones). En 2009 el Avenida cayó derrotado en la final disputada en su casa ante el Spartak de Moscú (85-70). En 2011 se tomó la revancha y se proclamó campeón ante el mismo rival en territorio ruso (68-59). Y, el año pasado, en Estambul, peleó de nuevo hasta caer en la final ante el Ekaterimburgo (78-68). La resistencia lleva de nuevo al Perfumerías a la Final Four. A las puestas de la gloria.
Una Final Four, que se disputará del 8 al 10 de abril (en una sede aún por determinar), en la que el Soprón húngaro, que eliminó al Montpellier (2-0), será rival en semifinales del Avenida, igual que la temporada pasada. Por el otro lado del cuadro, el Fenerbahçe dirigido por Víctor Lapeña, que superó al Riga de Letonia (2-0), se medirá al USK Praga de María Conde, que resolvió el cruce ante el Familia Schio italiano (2-1) con la actuación estelar de la internacional española en el duelo decisivo (25 puntos, 8 rebotes y seis asistencias en 36 minutos en pista).
El Avenida, que ha disputado 45 de las 60 finales posibles en competición nacional (las 15 últimas de liga de forma consecutiva) en los últimos 20 años y suma ya 27 títulos, peleará por su segunda Euroliga tras otra oda a la competitividad que comenzó entre nervios y acabó entre abrazos. Silvia Domínguez y Laia Palau se esmeraron en templar los ánimos, dirigir el juego, gestionar recursos y cimentar el sueño continental en sus respectivos bandos. Las bases de la memorable selección española de las siete medallas consecutivas entre 2013 y 2019 sacaron lustre a su oficio de capitanas para domar la angustia y hacerse con el ritmo en un agitado inicio de partido. Y le funcionó el plan a la metrónoma del Avenida porque encontró rápidamente la complicidad de Kahleah Copper para cargar de puntos la ilusión salmantina. Del 8-0 a los tres minutos, al 13-5 cuatro más tarde, con 10 puntos de la estadounidense, campeona de la WNBA y mvp de las Finales con Chicago Sky (13 puntos y 8 rebotes en sus 17 minutos en pista en la primera mitad).
Para entonces, el Girona firmaba un pobre 2 de 12 en tiros de campo que retrataba su desasosiego. Pero, a base de remar y con el impulso de Laia Flores, el cuadro catalán logró el reenganche. Los puntos de Binta Drammeh y de la propia Flores y los rebotes de Labuckiene y Maria Araujo enderezaron la puesta en escena visitante mientras el Avenida buscaba fuerzas para sostener su embestida (17-17, m. 13). Subieron las revoluciones y la tensión defensiva y se espesaron los ataques. Sin embargo, Karlie Samuelson encontró la escapatoria para las locales por la vía rápida, con tres triples consecutivos (4 de 4 a esas alturas en su expediente) que dejaron tiritando al Uni justo cuando empezaba a templarse (30-22, m. 18).
El Girona afiló la competitividad para agarrarse de nuevo al duelo y equilibró la pelea por el rebote. Pero el tempo lo siguió marcando el Avenida, que llegó al descanso con cuatro puntos de ventaja (33-29). Un lujo en mitad de un choque tenso y con pocas holguras. En la estadística del Uni, un 2 de 8 en triples y solo tres asistencias frente a nueve pérdidas de balón. En la del Perfumerías, los cuatro triples de Karlie Samuelson como único sustento en el 6,75, siete asistencias (5 de ellas de Silvia Domínguez) y 10 pérdidas de balón que lastraron todos sus intentos de demarraje en un partido para valientes.
Una misión de carácter en la que dieron un paso al frente Karlie Samuelson (con su quinto triple) y Kahleah Copper por el equipo salmantino, y Kennedy Burke y Rebekah Gardner en el bando gerundense. Un triple de Burke ajustó las cuentas (43-42) y las faltas comenzaron a caer a modo de condena. Laia Palau se marchó al banquillo con tres (las mismas que Laia Flores), y las alarmas saltaron en el juego interior del Avenida, con otras tres para Emese Hof y cuatro para María Fasoula. Se resintió aún más la mermada rotación de Roberto Íñiguez, pero respondió Bella Alaire y apareció Maite Cazorla para mantener la iniciativa local rumbo a la recta de meta (54-45, m. 33). Comenzó a ofuscarse el Girona, pero Frida Eldebrink se echó a la espalda el orgullo competitivo de su equipo y lo convirtió en dos triples consecutivos que resultaron providenciales para evitar un desenlace anticipado. Del 58-47 se pasó a un 58-53 y, más tarde, otro triple, esta vez de Julia Reisingerova, prolongó un poco más la intriga. Hasta que Bella Alaire se convirtió en la protagonista inesperada del Avenida para rematar al Girona y llevar al Avenida a su segunda Final Four consecutiva.
Estadísticas: Perfumerías Avenida, 74-Uni Girona, 64.
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hace 4 años
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