La selección argentina quedó en un limbo después del Mundial 2026. Es posible que, de haberle ganado a España en Nueva Jersey, la incertidumbre alrededor del futuro de Lionel Messi y Lionel Scaloni también se mantuviera pero, tras la derrota y el subcampeonato del mundo, la sensación de desamparo después de casi dos semanas de jugarse la final, parece multiplicarse ante la doble pérdida que la Albiceleste podría sufrir antes de fin de año: el país contiene la respiración ante las muy probables salidas de su capitán, ya con 39 años, y su técnico.
¿El número 10 volverá a jugar partidos oficiales para Argentina o las lágrimas que lo desbordaron luego de la final ante España significaron el punto final para una historia de seis Mundiales, 207 partidos y 125 goles a la que únicamente le quedaría uno o más amistosos de despedida en su país? ¿El entrenador continuará después de diciembre, cuando vence su contrato con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)? Para los argentinos es tiempo de esperar y de cruzar los dedos, aunque la sangría podría agrandarse: otros jugadores del equipo que se consagró campeón del mundo en 2022 y bicampeón de América en 2021 y 2024, como el arquero Emiliano Martínez, también plantearon la posibilidad de dejar el equipo nacional. El defensor Nicolás Otamendi, recién sumado a River Plate, incluso ya dio por terminado su ciclo en la Albiceleste.
Lejos de ensayar reproches por el subcampeonato en Estados Unidos, Argentina recibió a la Albiceleste con enorme agradecimiento. Incluso en las redes sociales floreció algo parecido a un sentimiento de unidad nacional ante las críticas que el equipo de Scaloni recibió desde otros países durante y después del Mundial, primero por supuestas ayudas arbitrales a cargo de la FIFA y luego por acusaciones de racismo en el plantel y de mal comportamiento tras la final. La liga volvió a jugarse el último fin de semana y en los estadios se multiplicaron las banderas con la misma frase y tipografía que los jugadores exhibieron tras la semifinal ante Inglaterra, en Atlanta: “Las Malvinas son argentinas”. La hinchada de Newell’s, el equipo donde se formó Messi, colgó una pancarta que resume la gratitud de los simpatizantes como paliativo ante la crisis económica que atraviesa el país: “No llegamos a fin de mes. Gracias por la patriada”.
Pero en medio de ese orgullo, el futuro de la selección se convirtió en un escenario desconocido, como un territorio sin mapas, al punto que la AFA apeló a un video con el que parece intentar convencer a Scaloni para que renueve su vínculo hasta el Mundial 2030: “¿Y si te digo que hay más capítulos para escribir?”, se pregunta la voz en off de un locutor durante un posteo que enumera los logros de la gestión del entrenador, a la que califica como la mejor selección argentina de la historia. Scaloni, sin embargo, dio a entender luego del partido ante España que su continuidad parece muy difícil.
“Hasta diciembre, si el presidente quiere, estoy acá”, arrancó el técnico en referencia al titular de la AFA, Claudio Tapia. “Después va a ser complicado porque también es justo que se pueda cambiar y lo veo hasta bueno. Lo que tiene que permanecer es este espíritu de grupo, esta sensación de unión de los jugadores, del pueblo, que no se tendría que quebrar nunca. Hasta diciembre voy a estar y después seguramente corte”, agregó Scaloni, que asumió al frente de la Albiceleste, primero de manera interina, en septiembre de 2018. “Quien tiene un amigo argentino, tiene un tesoro”, escribió el técnico en sus redes sociales este domingo, aunque sin dar pistas sobre su futuro profesional.
También de vacaciones en Argentina, Messi hizo su única aparición en público el pasado sábado en un partido de Primera C, un torneo de la cuarta categoría en el organigrama de la AFA. En Rosario, el 10 se acercó a ver el duelo entre Leones, el club presidido por uno de sus hermanos, Matías, ante Central Córdoba, otro equipo de su ciudad natal. Mientras tanto, su actual institución, Inter Miami, ya jugó dos partidos por la MLS tras la finalización del Mundial, ambos sin el argentino, que regresó a Estados Unidos este miércoles por la mañana luego de 10 días en su país. Aun no se informó cuando volverá a la actividad en el vigente campeón de la MLS.
Ante el silencio de Messi, que no hizo declaraciones tras la final del Mundial y todavía no comunicó ninguna decisión respecto a su futuro en la selección -si es que la tomó-, tomaron especial relevancia las palabras de otro de los futbolistas de la Albiceleste, Leandro Paredes, que dio a entender que el 10 ya no volverá a jugar para Argentina. “Duele porque, como lo dijimos durante todo el Mundial, no queríamos que llegara el último partido. Creo que él había tomado una decisión de que era su último partido en la Selección”, dijo Paredes el martes pasado respecto de Messi, aunque el mediocampista de Boca Juniors también deseó que el 10 “pueda seguir jugando”.
Todavía con Scaloni, que aseguró su continuidad hasta el 31 de diciembre, pero aun sin certezas alrededor de Messi, Argentina volverá a jugar dentro de dos meses en la próxima fecha FIFA: serán dos amistosos ante rivales sin confirmar entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre. La última ventana de 2026, y la posible despedida del entrenador -¿y también de Messi?-, será entre el 9 y el 17 de noviembre, también durante otros dos amistosos.
Ya clasificada para el Mundial 2030, torneo en el que será sede de un partido -al igual que Uruguay y Paraguay como concesión de la FIFA a la Conmebol por el centenario de la primera Copa del Mundo-, Argentina igual participará en las Eliminatorias sudamericanas que arrancarán en septiembre de 2027. Al año siguiente se jugará la Copa América todavía en sede a designar, aunque posiblemente otra vez en Estados Unidos, en la que Argentina buscará el tricampeonato. Para entonces, se supone, el subcampeón del mundo ya tendría que haber resuelto su actual desamparo.

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