En un contexto convulso, los resultados del Banco Santander tratan de dar estabilidad y confianza a los inversores. La entidad que preside Ana Botín ganó hasta septiembre 7.316 millones de euros, un 25% más que el año anterior, según ha comunicado este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Hasta marzo de 2021, el grupo se anotó 530 millones por costes de reestructuración. Si no se tiene en cuenta ese coste el curso pasado, el aumento de las ganancias sería menor, del 15%. Se trata del mayor beneficio anotado del grupo hasta septiembre. Por el lado de las provisiones, ha incrementado la dotación en lo que va de año en 7.491 millones, un 25% más por la incertidumbre económica.
De una forma o de otra, se trata de un resultado abultado con el que el grupo puede mostrar su fortaleza, aunque tampoco en demasía por la discusión abierta sobre los beneficios del sector. De hecho, el Gobierno pretende recaudar un extra a la banca para sufragar parte del gasto de las medidas anticrisis. Las cuentas del negocio bancario —tanto del Santander como de sus competidores— deben ir al alza en los próximos meses. El cambio en la política monetaria, con sucesivas subidas de tipos, tardará en repercutirse por completo en las cuentas (las hipotecas variables se actualizan al euríbor normalmente solo una vez al año).
Esta bombona de oxígeno llegará tarde o temprano, más si cabe tras un nuevo incremento previsto para este jueves por parte del BCE. “La fuerte actividad, así como el aumento de los tipos de interés en Reino Unido, la eurozona, Polonia y otros lugares favorecieron un aumento del 8% en el margen de intereses (+15% en euros corrientes debido a la revalorización de la mayoría de las divisas), con un crecimiento especialmente alto en Reino Unido (+12%), Polonia (+104%), México (+12%) y Argentina (+142%)”, explica el banco en su nota.
A pesar del periodo de transición necesario para que se actualice toda la cartera de créditos al nuevo precio del dinero, las cuentas del Santander empiezan a vislumbrar brotes verdes. El margen de intereses subió un 15% hasta los 28.460 millones, el margen neto creció un 12%, hasta los 21.034 millones, y el margen bruto alcanzó los 38.629 millones (+12%). Además, los ingresos por comisiones subieron un 14% hasta los 8.867 millones en euros corrientes (si no se tiene en cuenta el efecto divisa, la subida fue del 7%). “Hemos conseguido unos buenos resultados, con un aumento de los ingresos y una rentabilidad por encima del objetivo (RoTE del 13,6%), apoyados en un balance sólido”, ha destacado Ana Botín, presidenta del banco, en el comunicado.
Precisamente sobre el margen de intereses y las comisiones netas es donde quiere recaudar el Gobierno con el impuesto extraordinario 3.000 millones de euros en dos años, aunque la nueva norma sigue todavía en tramitación parlamentaria. Solo se gravaría el negocio en España, donde el Santander ha conseguido incrementar su margen de intereses en un 10% en los nueve primeros meses del año. Y para la eurozona prevé que el margen crezca en 2.000 millones de euros por las alzas de tipos de interés. Esto es posible gracias a las “carteras de crédito principalmente a tipo variable, financiadas con depósitos sin vencimiento (con baja sensibilidad a los tipos) y con financiación mayorista a tipo fijo”, explica el banco en su nota.
Por la parte de los costes de explotación, estos tuvieron un alza del 12% hasta los 17.595 millones impulsados por la espiral inflacionista, tanto en España como en otros mercados donde está presente el grupo. “El entorno macroeconómico continuará siendo complicado, con Europa y Norteamérica adaptándose a niveles de inflación no vistos en décadas, pero nuestros equipos tienen gran experiencia gestionando con éxito situaciones de este tipo y tenemos confianza en que el aumento de los ingresos compensará el incremento de los costes y del riesgo”, ha añadido Botín. Sobre la ratio de capital CET1 fully loaded, el banco que preside Ana Botín cerró septiembre en el 12%. Y el beneficio antes de impuestos fue de 11.761 millones, un 3% más que hasta septiembre de 2021.
Más provisiones
En las dotaciones por insolvencias, el Santander las ha incrementado en lo que va de año en 7.491 millones, un 25% más por la incertidumbre económica. “2022 incorpora dotaciones por la actualización de los escenarios macro (EE.UU., España y Reino Unido), frente a las liberaciones del segundo trimestre de 2021 y cuarto trimestre de 2021″, explica el grupo.
Otro de los asuntos de actualidad es la negociación entre el sector financiero y el Gobierno para pactar nuevas medidas de apoyo a los hipotecados vulnerables. Por el momento, la morosidad bancaria sigue por debajo del 4%, en niveles históricamente bajos, pero el Ejecutivo quiere preparar un plan amplio de ayudas de forma preventiva. En el caso del Santander, según recoge en sus cuentas, la mora se situó hasta septiembre en el 3,08%, diez puntos básicos por debajo de lo marcado el año anterior.
Si se fija la mirada solo en el resultado del tercer trimestre, el grupo que preside Botín ganó 2.422 millones, un 2% más en euros constantes que el mismo periodo del año anterior. Y si se tiene en cuenta el efecto divisa, la subida ha sido superior, del 11%.
Por mercados, Europa y América del Sur aportan un 32% del beneficio del grupo cada uno. Es decir, entre ambos territorios suponen casi dos tercios de las ganancias del Banco Santander: 2.884 millones América del Sur y 2.837 millones Europa. Le sigue América del Norte, que aporta un 26% (2.271 millones).

hace 3 años
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