Las dietas basadas en plantas también pueden integrar alimentos de origen animal. Foto: Vanessa Loring / Pexels
Las dietas saludables basadas en plantas no solo pueden favorecer tu salud cardíaca, también mejorar la salud cognitiva y reducir el riesgo de demencia como la enfermedad de Alzheimer.
Una dieta basada en plantas significa que la mayoría de sus alimentos provienen de fuentes vegetales como verduras, frutas, nueces, legumbres, frijoles y granos. También se integran alimentos de origen animal altamente nutritivos y saludables como el pescado.
Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston indican que comer más alimentos de origen vegetal, como bayas y verduras de hoja verde, mientras se limita el consumo de alimentos con alto contenido de grasas saturadas y productos de origen animal, puede ralentizar la insuficiencia cardíaca y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
¿Qué es la dieta MIND?
La dieta MIND desarrollada para favorecer la salud del cerebro, el deterioro cognitivo y proteger a las personas de enfermedades neurodegenerativas. Se centra en alimentos de origen vegetal relacionados con la prevención de la demencia.
La dieta MIND está basada en una combinación de los planes de dieta mediterránea y dieta DASH. Se ha demostrado que ambas dietas reducen el riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes, dos afecciones que también son factores de riesgo conocidos de la enfermedad de Alzheimer.
Qué comer en la dieta MIND
Verduras de hoja: al menos seis porciones por semana como col rizada, espinacas, verduras cocidas y ensaladas.
Nueces: cinco porciones o más cada semana de una variedad de nueces.
Aceite de oliva: como aceite de cocina principal.
Bayas: una porción de fresas, arándanos, frambuesas o moras al menos dos veces por semana.
Granos integrales: al menos tres porciones diarias. Hay distintas opciones como la avena, quinua, arroz integral, pasta integral y el pan 100% integral.
Pescado graso: come pescado graso como salmón, sardinas, truchas y caballa, una vez a la semana.
Frijoles, lentejas y soja: incluye las legumbres en al menos cuatro comidas a la semana.
Aves de corral: consume pollo o pavo magro, al menos dos veces por semana.
Vino tinto: si bebes vino, que el consumo no sea mayor a una copa al día.
La salud del corazón y del cerebro está relacionadas
Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston reafirman los beneficios de la dieta MIND que estudios previos han destacado para la salud cerebral pero también destacan que al mismo tiempo se promueve la salud del corazón.
Mantener la salud del corazón también beneficia al cerebro, puesto que la insuficiencia cardíaca se asocia con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston evaluaron los datos dietéticos y ecocardiográficos de 2.512 participantes del Framingham Heart Study y encontraron que la dieta MIND, benefició la función del ventrículo izquierdo del corazón, que es responsable de bombear sangre oxigenada por todo el cuerpo.
De la misma manera, la Fuente de la Nutrición de Harvard comparte que existe evidencia convincente de que una dieta rica en frutas y verduras puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.
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